The Problem With Forever de Jennifer L. Armentrout, Portada + Extracto
TĆtulo: The Problem with Forever
Serie: Forever
Autora: Jennifer L. Armentrout
Fecha de publicación (USA): 17 de mayo del 2016
Sinopsis
Para algunos el silencio es un arma. Para Mallory "Mouse" Dodge, es un escudo. Mientras crecĆa, aprendió que la mejor forma de sobrevivir era manteniĆ©ndose en silencio. Y a pesar de que han pasado cuatro aƱos desde que su pesadilla terminó, estĆ” comenzando a temer que el miedo que la mantiene presa se prolongue para toda su vida.
Ahora, luego aƱos de estudiar en casa con sus adorables padres adoptivos, Mallory debe hacer frente a un nuevo hito, pasar su Ćŗltimo aƱo en un instituto pĆŗblico. De todos los escenarios terrorĆficos y excitantes que habĆa imaginado, hay uno que nunca se imaginó, el que en su primer dĆa, se encontrarĆa con Rider Stark, el amigo y protector que no veĆa desde la infancia.
A Mallory no le lleva demasiado tiempo darse cuenta de que la conexión que compartĆa con Rider nunca desapareció. Y a medida que la unión crece, mĆ”s se da cuenta de que no es la Ćŗnica que estĆ” luchando contra las cicatrices del pasado. Y cuando observa la vida de Rider descontrolarse, Mallory debe decidir entre permanecer en silencio o hablar, por las personas que ama, la vida que desea y las verdades que han de ser dichas.
EXTRACTO
El señor Santos apareció al
frente de la clase de discurso como si hubiese habido una trampilla en el techo
de la que cayó. Eso requirió talento.
—Muy bien, chicos. Vamos a
comenzar la clase con un poco de ejercicio. —Dio una palmada, asustando al
chico en la parte delantera de la sala quien ya se encontraba dormido—. Cuando
se trata de hablar en público, la prÔctica es clave. Cuanto mÔs lo haces, mÔs
fƔcil serƔ. CrƩanme.
Un cosquilleo empezó en mis dedos
mientras me enderezaba.
—Cuando tenĆa la edad su edad...
—Hace un siglo —murmuró alguien.
Santos le dio al chico una mirada
burlona.
—Lindo. De todos modos, cuando
tenĆa su edad hace unas dĆ©cadas, la idea de hablar delante de un montón de
gente me daban ganas de vomitar.
—Puaj —murmuró una chica.
HabĆa una buena posibilidad de
que fuera a vomitar, sobre mĆ.
—AsĆ que fue algo en lo que tuve
que trabajar. Todos tenemos que hacerlo. Eso significa que vamos a comenzar con
una rÔpida introducción.
—Oh, mie... —murmuró Rider en voz
baja. Ćl, de todas las personas, sabrĆa por quĆ© esto me era imposible.
Santos continuó, ajeno al hecho
de que me encontraba mirĆ”ndolo con los ojos tan abiertos que parecĆa como si no
tuviera pƔrpados.
—Cada uno se pondrĆ” de pie,
frente a la clase, nos darƔ su nombre y dirƔ una cosa que le guste, mantƩnganlo
con clase, gente, y una cosa que no le guste. Una vez mÔs, clasificación para
menores.
Una risa siguió, pero la sangre
fue drenada de mi cabeza tan rƔpido que me mareƩ. No. Tuve semanas para
prepararme para esto. El hablar en frente de la clase no se suponĆa que pasara
hoy, mañana o la próxima semana.
—Mallory. —Rider dijo mi nombre
en un susurro.
Mis manos agarraron el borde de
la mesa mientras mi pulso hacia su propia versión de la música house. Mi
garganta se apretó cuando mis ojos se abrieron en su dirección. Los rostros de
Paige y Hector eran un borrón. Una silla chirrió contra el suelo y mi mirada
siguió el sonido.
Un chico se estaba poniendo de
pie, subiéndose los pantalones. Como se nos indicó, se dio la vuelta enfrentando
a la clase.
—Me llamo Leon Washington. —Una
gran sonrisa cubrió su cara—. No me gusta el queso. Y me gustan las chicas en
los videos.
Risas y risitas tontas aumentaron
mientras Santos le lanzaba una mirada. Leon se sentó, y una chica se paró. Mi
respiración salĆa en jadeos rĆ”pidos. Paige se sentó al final de la primera
fila, Ridder en la segunda y yo en la tercera. HabĆan diecisiete sillas en
frente de mĆ, dos vacĆas.
Oh Dios.
MirƩ a Rider con rapidez.
Entendiendo lo que se encontraba grabado en su expresión, en la dura lĆnea de
su mandĆbula. Movió la mirada a la chica que se ponĆa de pie.
—Me llamo Laura Kaye. —Se quitó
el pelo castaƱo hasta los hombros de la cara mientras se volvĆa hacia la
clase—. Yo.. eh, me gusta conducir con mĆŗsica a todo volumen. Y no me gusta...
—Se sonrojó—. Y no me gustan los chismes per...
El señor Santos suspiró.
La clase estalló en carcajadas.
Laura se sentó con una sonrisa de
satisfacción en el rostro.
HabĆa una buena posibilidad de
que iba a tener un ataque al corazón mientras otro chico se ponĆa de pie, con
el rostro ya del color de un tomate.
—Mallory —susurró Rider, y mi
mirada de pĆ”nico se volvió a Ć©l—. Puedes hacerlo —dijo en voz baja—. TĆŗ puedes.
Su mirada sostuvo la mĆa, y me
miró fijamente como si solamente sus palabras tuviesen el poder de convencerme,
pero estaba equivocado. No podĆa hacerlo. El nudo en la parte superior de mi
garganta se convirtió en un sello. Oh Dios, no habĆa manera de que lograra
articular palabra alguna. Presión se reprimió con dureza en mi pecho,
pareciendo cortar mi vĆa respiratoria. Una quemadura de hielo demasiado
familiar se posicionó en la base de mi cuello.
* * *
Acerca de la autora
Jennifer L. Armentrout, es una escritora estadounidense. Vive en Virginia Occidental con su marido, oficial de policĆa, y sus perros.
Cuando no estĆ” trabajando duro en la escritura, pasa su tiempo leyendo, saliendo, viendo pelĆculas de zombis y haciendo como que escribe.
Su sueƱo de convertirse en escritora empezó en clases de Ć”lgebra, durante las cuĆ”les pasaba el tiempo escribiendo historias cortas, lo que explica sus pĆ©simas notas en matemĆ”ticas. Jennifer escribe fantasĆa urbana y romĆ”ntica para adultos y jóvenes.
* * *
¡Definitivamente me encanta Jennifer Armentrout y todos sus libros!
¿QuiĆ©n mĆ”s quiere leerlo?







